miércoles, 14 de mayo de 2008

La fiesta


Así es, hoy tenemos fiesta por ser día del maestro (mañana) y no tengo ni el tiempo ni la inspiración para escribir algún comentario de contenido sustancioso, por lo que me limitaré a poner una foto de árboles de colores que tomamos en el D.F. hace dos semanas apenas. Se ven preciosos y dicho sea de paso, no hubo condiciones de inseguridad a pesar de la hora en la que andábamos ahí(alrededor de la 1:oo a.m.), había mucha vigilancia. Mi miedo de viajar al D.F. ha quedado atrás, lo malo es que nunca hay tiempo suficiente para ver tooooodo lo que uno quiere.

No vi todo lo que quería ver, pero si me divertí... vi a Eduardo y me fui a jugar billar con él (me dio una paliza) y por fin conocí a Paulo en persona.

Si tienen tiempo y dinero, vayan al D.F., se los recomiendo


¡Hasta mañana!

martes, 13 de mayo de 2008

¿Por qué está todo sucio mamá?

Esa fue la pregunta que me hizo Diego hoy por la mañana, acompañada de la siguiente afirmación: "Hay que decirles a esos señores que limpien, porque se ve muy feo", yo solo sentí como que se me arrugaba el corazón por la emoción de saber que las enseñanzas de su papá y mías han rendido frutos. Imaginen que aspecto tendría la calle como para que un niño de 4 años fuera capaz de visualizar el desorden y lo calificara como desagradable (siendo que en este momento le encanta y se le facilita) y la suciedad. El motivo de esta imagen matutina no es más que una construcción (¡otra!) de un centro comercial en alguna zona de Apodaca.



Precisamente ayer iba camino a casa, como a eso de las 19:00 h, había un "tráfico infernal" sobre Av. Universidad: carros por aquí y carros por allá y unos cuantos, por no decir que muchos, amabílisimos camiones y taxis. No está de más decir que el tráfico estaba ocasionado por las interminables obras del metro, una grúa atravesada a la mitad de un carril bajando una viga y del otro lado un almacén temporal lo que nos dejaba solo 2 carriles libres ¡un cuello de botella! y un exceso de falta de amabilidad.



Pero bueno, no era del tráfico de lo que quería hablar, sino del desorden que aún persiste en Av. Universidad a raíz de la interminable construcción del polémico metro elevado. Mientras estaba totalmente detenida esperando a que el tránsito fluyera, pude notar lo mal que se ve esa avenida, sucia, empolvada, desordenada y lo peor es que la carpeta asfáltica está para llorar, le sobran agujeros que podrían contener litros de lágrimas, pero por ahí dijeron que "El progreso requiere esfuerzo" lo cual quiere decir que vamos a progresar mucho. Y que quede claro que no estoy en contra de la construcción del metro, estoy en contra del tiempo que les está tomando terminarlo y de todo lo que ésto implica para la sociedad: tiempo, dinero y esfuerzo.



Cada uno de los que tenemos que usar esta avenida diario lo tenemos presente porque hay que programar las actividades de forma que si hay algún evento patrocinado por las obras del metro que nos demore, no nos impida llegar a tiempo. El dinero, obvio que viene de los impuestos que pagamos (los que si pagamos) y el esfuerzo está por todas partes: para no chocar porque pones la direccional con la que avisas al de atrás que te deje pasar y no te deja, para no caer en un cráter, para no perder la paciencia, para no atropellar a un transeúnte, para no llorar porque no llegas a tiempo, etc.. Quizá sugieran que use otra vía, y les diría que si, pero mi otra vía es "el canalón" y está mucho peor, porque lleva meses en reparación y cada vez que lo reparan, el agujero crece más.

Volviendo a lo de Diego, no se si hoy se levantó más receptivo o si en las 7 horas que durmió maduró la idea de que el desorden y la suciedad son malos, pero me da gusto saber que al menos ya es capaz de juzgarlo afuera y de exigir un cambio. Esperemos que un día de éstos pase lo mismo con las constructoras y su logística.

Yo ya estoy haciendo mi parte, ¿y tú?

lunes, 12 de mayo de 2008

"Circo para el pueblo"


Resulta que ya salí de trabajar, pero no me podía ir sin comentar acerca del mugrero que suelen dejar las campañas proselitistas por más estúpidas o sin sentido que éstas sean, ¿de qué estoy hablando?. Ahí les va.

Desde hace unos años doy clases en una universidad, y como tal tiene sus leyes y reglas, así como sus tradiciones. Hoy, como parte de cualquiera de las tres que mencioné (ley, regla o tradición) inició la campaña de las planillas que se postulan para mesa directiva (sociedad de alumnos). Para no hacer el cuento largo, además de que ni me fijé cuántas son es un vil show y un basurero total (sí, en toda la extensión de la palabra). Desde las 12 del mediodía (sí, como leyeron: "del mediodía"), empezaron con un ruidero típico de una discoteca... reguetón por aquí y por allá (lo siento, pero es un género musical que no acepto y ni merece que lo escriba en el idioma que es) y un montón de voces que pretendían centrar la atención del público en las mencionadas planillas; regalaron paletas, camisetas, y qué se yo cuántos chunches más. Me fui a clase como a eso de las 14:30 y seguían con lo mismo.

No se cuál habrá sido el balance final, si alguien consiguió más votos en función de su promesa de logros y avances para el alumnado y la facultad (o en función de los regalos otorgados), lo que si se es que la facultad quedó hecha un gran basurero, con papelitos y papelotes coloridos pegados y tirados por todos lados, sin contar con los tendederos que quedaron a la mitad de unos de los edificios más famosos de la misma, y ¿para qué?.


Mi comentario se podría tornar un poco más político, pero no me gusta meterme en la política y, por el puesto que ocupo podría resultar problemático. Lo que si podría comentar es que al igual que se pretende hacer en las elecciones "de a deveras" (municipales, locales, federales), debería de reglamentarse la propaganda y evitar tanto desperdicio de material (en este caso fue muuuuucho papel) y la generación de tanta basura, porque basura hay quien tire, pero no hay quien la recoja (y menos en este mundo que va a la velocidad del rayo...).


En fin, ya toqué otro tema que me enloquece: la basura, pero esa es harina de otro costal.


Dejo en paz a la política (o más bien pseudopolítica) y a la basura; espero que algún día todos esos individuos involucrados en este rollo hagan conciencia, recapaciten y dejen de hacer mugrero y que se conviertan en gente productiva, que para eso se supone que entraron a esta facultad.


Nos vemos en otra ocasión.

Hoy

"Hoy lunes 12 de mayo de 2008, declaro inaugurado este blog..."
Parecerá una inauguración muy formal, pero es necesario hacerlo... hoy, por fin hoy me decidí a crear un blog, el impulso final para crearlo me lo dio Mirna (http://wolfcrusader.blogspot.com/), quien con esa historia dramática del perrito me convenció de que debía hacerlo. No está de más comentar que lo que inició como un plan de adopción terminó en una denuncia hacia nosotros, los humanos que tan encarrilados estamos en este tren de vida y que no vemos más allá de nuestras insensibles narices... en fin, ya habrá tiempo de profundizar en esas cosas de la vida; por lo pronto, ¡gracias Mirna!.
El nombre de este blog, se me ocurrió porque... la verdad porque no se me ocurría nada, siempre he sido muy mala en el asunto creativo y fue lo menos malo que se me ocurrió en español (la mayoría de las ideas venían en inglés aunque no lo domino al 100), además de que estoy ofuscada porque he leído algunos blogs muy buenos (con títulos un tanto estrambóticos), con un contenido demasiado trivial, tal vez, pero que hacen ver que las personas que escriben tienen seso (me hicieron ver que los blogs no son solo un espacio para publicar fotos y hablar por hablar, incluso con palabras que no tienen sentido o que no existen); como les decía, he creado un blog y espero tener el tiempo para atenderlo y publicar textos o disertaciones interesantes o incluso algunas cosas que tienen que ver con la ciencia (recreativa, para que no se aburran).
Poco a poco me irán conociendo, por lo pronto, sepan que en un tiempo me dijeron Á (porque siempre escribo mi nombre con acento, invariablemente) y es el sobrenombre que más me ha gustado, así que díganme Á; tengo 28 años y estoy próxima a los 29, lo cual me tiene en la cavilación anual (la cual nunca se detiene, pero se enfatiza al acercarse el cumpleaños)
Creo que ya estoy pecando de aburrida, suficiente por el momento (además de que tengo que trabajar, jeje)... nos vemos pronto.